Control

Las personas controladas siempre y en toda circunstancia están inquietas, por el hecho de que en lo profundo está escondo un torbellino. Si no estás controlado, si fluyes, si estás vivo, entonces no te sientes inquieto. No tiene sentido estar nervioso: lo que debe acontecer sucede. No tienes esperanzas respecto al futuro, no estás fingiendo. Con lo que, ¿por qué razón deberías estar inquieto? Para supervisar esta psique, uno debe continuar tan frío y congelado, que la energía vital penetra en el cuerpo. Si se deja a la energía moverse, todas y cada una estas represiones va a salir a la superficie. De ahí que, la gente ha aprendido a ser fría, a tocar a otros sin tocarlos, a ver a otros sin verlos. La gente vive con clichés: “hola, ¿de qué forma estás?”. A absolutamente nadie verdaderamente le importa. Esto únicamente se hace para eludir el encuentro real entre 2 personas. La gente no se mira a los ojos, no se coge de las manos, no procura sentir la energía del otro, no se dejan fluir el uno con el otro. Tienen miedo; sencillamente soportan. Fríos y fallecidos, están metidos en una camisa de fuerza.
Control - Osho Zen Tarot
Control – Osho Zen Tarot

Comentario:

Hay un instante y un sitio para el control, mas si dejamos que lleve las bridas de nuestras vidas, terminaremos totalmente recios. La figura está encajonada en los ángulos de las formas piramidales que la rodean. La luz genera destellos y reflejos en la superficie refulgente, mas no penetra. Es tal y como si se hubiera quedado prácticamente momificada, en esta estructura que ha construido cerca de sí. Sus puños están apretados y su mirar es vacío: prácticamente ciega. La parte inferior de su cuerpo, bajo la mesa, tiene punta de cuchillo; es una esquina tajante que divide y aparta. Su planeta es ordenado y perfecto, mas no está vivo; no puede permitir ninguna vulnerabilidad o bien espontaneidad en sí.

La imagen del Rey de las Nubes nos recuerda inspirar de forma profunda, aflojar nuestro cuello y tomarlo con calma. Si se cometen fallos, está bien. Si las cosas se salen un tanto de tus manos, probablemente es lo que el doctor ha prescrito. La vida te ofrece mucho, mucho más que el hecho de llevar “las bridas de las cosas”.


Cuando charlamos de control en el budismo charlamos de una paradoja, las personas que se hallan controladas en general siempre y en todo momento están en un grado muy, muy alto de nervios. En el momento en que un individuo no se halla controlado es pues está fluyendo con absoluta naturalidad, es una persona que se siente viva que no se siente inquieto, que no precisa supervisar nada. Es esencial tener en consideración la realidad de que si debe ocurrir va a acontecer, uno no puede parar de tener esperanzas futuras, y en estos casos cuando uno se halla con este estado de nerviosismo es en el momento en que una pregunta aparece y deja abierta la reflexión, ¿Por qué razón estar inquieto cuando uno es uno mismo?

Cuando vemos sobre nuestro ambiente vemos a una sociedad que se halla en un incesante nerviosismo, un nerviosismo que pareciese que solo se vence de una forma, con la frialdad, las personas para escapar de esta realidad acostumbran a mostrarse como fallecidos en vida, es por esta primordial razón que actualmente ya absolutamente nadie se da la mano, ya no se comparten las energías como antes, se habitúa a consultar como se está en un saludo que jamás va con auténtico interés.

Es certísimo que para no vivir de extremos y para no perder el control es preciso una cuota de frialdad, mas siempre y en toda circunstancia sosteniendo un equilibrio, puesto que si dejamos que la frialdad tome parte de nosotros nos volveríamos personas sumamente recias, personas ramplonas, individuos que se atascarían y dejarían de medrar.

Cuando vemos la figura de esta carta del Tarot de Osho, observamos a una imagen que se halla encerrada entre formas piramidales, vemos que existen muchos destellos de luz, múltiples lugares donde se produce unos reflejos sumamente refulgentes mas que meridianamente no consiguen penetrar esta fuerte coraza protectora. Se puede reconocer meridianamente a esta imagen como a una momificación, sin ademán, una persona que quedo atascada en el tiempo. La parte inferior de este cuerpo tiene una forma de cuchillo como claro símbolo de separación, haciendo un acercamiento como prácticamente imposible.

Esta carta representa lo perfecto, lo intocable, representa la ausencia de vulnerabilidad o bien de cualquier grado de espontaneidad, es esencial que si te sale esta carta en tu tirada de Tarot Zen es instante para que examines y cambies, no prosigas atascado pues te pierdes de sentir y vivir muchas experiencias. Está bien sentir miedo mas no está nada bien dejar que tomen el control a fin de que acabes volviéndote recia como piedra.

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Tarot Osho Zen
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